Categorías
Pluralismo Heterogéneo

ANAXAGORAS y las Homeomerías.

ANAXAGORAS y las Homeomerías.

ANAXAGORAS y las Homeomerías.
Anaxágoras nació en Clazomenes(h.460), colonia del Asia Menor fundada por unos refugiados de Mileto (494).

Fue el primer filósofo que abrió escuela en Atenas; muy frecuentada por la aristocracia.

Entre sus oyentes figuraron Eurípides; Protágoras, Tucídides, Mirón y Fidias.

En 431 Cleón y Tucídides; presentaron contra él una acusación de «medismo», asebia y ateísmo; por negar la divinidad del Sol y de la Luna.

Fue encarcelado y tuvo que pagar una multa.
[amazon_link asins=’3319970518,B06XGFH5TV,B06XZG9311|0190611979,1258032945,1442611634|3319970518,B01JXTK6O8|B01K0UOX5C,B06XGFH5TV|B06XGFH5TV,3831293910,1379463912′ template=’ProductCarousel’ store=’luisdario1-21|luisdarioes05-21|luisdarioes0f-21|luisdarioes01-21|luisdarioes02-21′ marketplace=’ES|UK|IT|FR|DE’ link_id=’2fc5c709-dd76-11e8-b807-45e0c89f4b22′]
Por consejo de su amigo Pericles huyó de Atenas; refugiándose en Lámpsaco, donde fue muy estimado por los lampsacenos; quienes acuñaron monedas con su efigie y pusieron un elogioso epitafio sobre su sepulcro.

Murió en 428; sus últimas palabras fueron: «En todas partes hay la misma distancia al Hades».

Los lampsacenos levantaron dos altares en su honor: uno dedicado a la Verdad y otro a la Mente.

Anaxágoras es un tipo perfecto de sabio jónico.

Cosmopolita e individualista, desarraigado de la metrópoli; e indiferente a la patria.

A uno que le preguntaba: « ¿Es que a ti no te importa la patria?»; le contestó: «Calla, que a mí bien me preocupa la patria»; y señalaba al cielo.

Se interesaba por la ciencia, sin preocupaciones morales ni religiosas.

Gozó de gran reputación como físico, matemático y astrónomo.

Sexto Empírico lo llama el fisicísimo.

Preguntándole para qué había nacido, contestó: «Para contemplar el cielo y el orden del Cosmos».

Recibió impasible la noticia de la muerte de un hijo; diciendo: «Ya

sabía que lo había engendrado mortal».

Ponía como fin de la vida la contemplación (θεωρία); con la cual se consigue la libertad (λευθερία).

Se le atribuye un tratado Sobre los escenarios; un libro sobre la cuadratura del círculo; escrito en la cárcel, y una obra en tres libros Sobre la Naturaleza; de la que se conservan una veintena de fragmentos.

Física.

a) El problema.

Anaxágoras se enfrenta al modo jónico con el problema de la unidad y la pluralidad de las cosas.

Pero marca un avance muy importante, aunque no original; al admitir un doble principio: uno pasivo e inerte, masa caótica en que están mezclados todos los elementos de las cosas; y otro activo, motor, inteligente, regulador del cosmos, causa de la unidad y del movimiento.

No está claro si hay que entender esto en el sentido dualista de materia y espíritu.

Más bien parece que también la Mente tiene un sentido material.

b) Las «homeomerías».

Es curioso el planteo del problema: «¿Cómo es posible que de lo qué no es pelo salga pelo, y carne de lo que no es carne?».

Anaxágoras adopta el principio fundamental de Parménides; y de todos los presocráticos: «De la nada, nada sale. Todo sale del ser».

Y su solución es que «Todo está en todo».

«En cada cosa están contenidas todas las cosas».

«En el manjar que comemos están contenidas todas las cosas».

Del pan salen los huesos, la carne, los cabellos, las uñas.

Del agua nacen y se nutren las plantas, el tronco, las hojas y los frutos.

Pero nada se cambia ni se transforma.

Sólo hay unión y separación de los elementos.

Esto es posible porque la materia es divisible hasta el infinito (contra Leucipo); y cada cosa está constituida por partes de todas las cosas «infinitas por su multitud y por su pequeñez».

Los elementos no son cuatro, como en Empédocles; sino tantos como especies distintas de cosas (agua, aire, tierra, oro, plata, carne, huesos, etc.).

Son una especie de polvo sutilísimo, infinitos, inalterables, indestructibles, pasivos, inertes, carentes de movimientos, inconscientes, cualitativamente distintos unos de otros y eternos.

Son las «semillas» de todas las cosas.

Ha prevalecido la palabra «homeomerías»; empleada por Aristóteles, pero que quizá se remonta al mismo Anaxágoras.

Las cosas se producen por la agrupación de las homeomerías y se destruyen por su disgregación, distinguiéndose unas de otras por el predominio de alguno de los elementos.

«Aquello que en cada cosa existe en mayor cantidad, esto es y era cada

cosa».

Las cosas no aumentan ni disminuyen.

«Nada hay igual a nada».

Esta verdad no podemos conocerla, por la debilidad de nuestros sentidos; los cuales ven cosas que parecen distintas.

Pero la razón nos dice que todo está en todo.

«Lo que se ve (φαινόμενα) abre la vista de aquello que no se ve» (άδηλον).

c) Formación del Cosmos. La «Mente» (Νους).

En el principio todo estaba mezclado y confuso; en el caos de los elementos.

Estos existían desde toda la eternidad; distintos, pero no separados en la unidad del Ser.

Pero existía a la vez la Mente, infinita, libre, potentísima, purísima y no mezclada, inteligentísima, conocedora de todas las cosas; tanto las mezcladas como las separadas.

Aunque unos atributos tan elevados parecen propios de la divinidad; no obstante la Mente de Anaxágoras no es un Dios trascendente; sino una fuerza cósmica, semejante al Logos de Heráclito; o al Amor y a la Discordia de Empédocles.

Su misión no es creadora, ni siquiera ordenadora; puesto que todos los elementos son eternos; sino solamente impulsora del movimiento del torbellino cósmico (ττεριχώρησις); para vencer la inercia de la materia, iniciando la disgregación de las homeomerías; y dando con ello origen a la formación de los Cosmos.

Pero después de esto Anaxágoras, como con razón le reprocha Aristóteles; no la utiliza para nada.

La acción de su Mente viene a reducirse al empujón (chiquenaude) que Descartes requería para explicar el origen del movimiento.

En el principio existían todos los elementos juntos, mezclados,

indistintos, compactos— sin vacío— en la unidad del Todo inmóvil.

Pero la Mente comunicó en un punto de esa masa, un impulso de movimiento mecánico; el cual se fue propagando, produciendo un movimiento acelerado de rotación en forma de torbellino.

En el torbellino universal se separaron otros remolinos parciales; dentro de los cuales prosiguió la separación.

«Lo húmedo y lo denso, lo frío y lo oscuro, se reunieron en el lugar en que ahora se encuentra la Tierra; mientras que lo raro, lo cálido, lo seco, se dirigieron hacia la región exterior del éter».

Con el movimiento rotatorio los elementos se fueron separando y colocando por orden de densidad.

Las partes pesadas se agruparon en el centro, formándose la Tierra, cilindrica e inmóvil; sostenida por la presión del aire.

Sobre la Tierra se situó el agua.

Sobre el agua, el aire.

Y sobre el aire, el Eter o fuego; el cual forma en torno al Cosmos un torbellino inflamado que arrastra en su movimiento piedras; que al incendiarse constituyen el Sol y los astros.

El Sol no es más que una piedra incandescente (μύδρος διάπυρος), más grande que el Peloponeso.

Unos astros son luminosos e incandescentes, y otros apagados y oscuros.

No son dioses, sino solamente masas de piedra; que caerían sobre la Tierra si no fuese por la fuerza del torbellino que los arrastra.

Así explicó la caída de un aerolito en Egos Potamos (468-7).

Los animales proceden de semillas caídas del cielo.

Todo vive, siente y tiene inteligencia (hilozoísmo).

En el fragmento 4 habla Anaxágoras de una multitud de mundos; lo cual supone que la Mente comunicó su impulso dinámico a la vez en varios puntos del άπειρον.

Anaxágoras permanece todavía dentro de la línea de los

físicos jonios.

Considera la materia como inerte, y acude, como Empédocles, a una fuerza extrínseca para explicar el movimiento y la división de las cosas.

Su Mente no pasa de ser una fuerza cósmica ordenadora.

Pero preludia ya el Demiurgo de Platón; y aunque muy lejos todavía, contribuye a preparar el νόησις νοήσεως (sentido del intelecto) de Aristóteles; elevando un poco el tono demasiado materialista de las cosmogonías presocráticas.

Sigue leyendo contenidos aquí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.