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La Ciencia Helenística

La medicina helenística con Herófilo y Erasístrato.

La medicina helenística con Herófilo y Erasístrato.

La medicina helenística con Herófilo y Erasístrato.
La medicina helenística con Herófilo y Erasístrato.

 

La Medicina y el Museo; durante la primera mitad del siglo III a.C. se llevaron acabo investigaciones muy importantes sobre anatomía y fisiología, gracias, sobre todo, a los médicos Herófilo de Calcedonia y Erasístrato de Ceos. La posibilidad de dedicarse a la investigación con el exclusivo propósito de incrementar el saber, los aparatos disponibles en el Museo, así como la protección de Ptolomeo Filadelfo —que autorizó la disección de cadáveres— hicieron que dichas ciencias realizasen progresos muy notables. Es cierto, además, que Herófilo y Erasístrato llegaron incluso a efectuar operaciones de vivisección en algunos malhechores, con autorización regia y suscitando escándalo.

Se deben a Herófilo muchos descubrimientos en el ámbito de la anatomía descriptiva (algunos llevan todavía su nombre). Herófilo superó definitivamente

la concepción según la cual el órgano central del cuerpo vivo era el corazón, demostrando que el cerebro constituía ese núcleo vital.

Logró demostrar asimismo la distinción entre nervios sensitivos y nervios motores. Herófilo, recogiendo una idea de su maestro Praxágoras, estudió las pulsaciones e indicó su valor como síntoma para el diagnóstico. Por último, recogió la doctrina de los humores, de origen hipocrático.

Erasístrato distinguió entre arterias y venas, y afirmó que aquéllas transportaban el aire, mientras que las venas llevaban la sangre. Los historiadores de la medicina han explicado este equívoco, aclarando que

  1. a) con el término «arteria», los griegos designaban también la tráquea y los bronquios;
  2. b) en los animales muertos sometidos a disección la sangre pasa de las arterias a las venas. Sus explicaciones fisiológicas adoptaron criterios inspirados en el mecanicismo, especialmente en el de Estratón de Lámpsaco.

Por ejemplo, la digestión en su conjunto se explicaba en función de la mecánica de los músculos, mientras que la absorción de alimentos por los tejidos se atribuía al principio que pasó a la historia como principio del horror vacui, según el cual la naturaleza tiende a llenar cualquier vacío.

Este momento tan brillante no duró demasiado. Ya Filino de Cos, discípulo de Herófilo, se separó del maestro y —probablemente bajo el influjo del escepticismo— dio pie a aquella escuela que recibirá el nombre de Médicos empíricos, que no admitían la importancia teórica de la medicina, confiando exclusivamente en la experiencia. Serapión de Alejandría consolidó esta corriente, que gozó de gran aprecio hasta que en la era cristiana se fundió por obra de Menodoto con el neoescepticismo.

Recordemos, por último, que la doctrina de Erasístrato según la cual el aire circula por las arterias, constituye un antecedente de aquella tendencia de la medicina que sobre todo por influjo del estoicismo concederá gran relieve al pneuma, fluido vital de naturaleza aérea que se inspira junto con el aire (medicina pneumática).

 

 

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